Mi historia de reinvención

Mis primeros años

Me llamo Marga y nací en Barcelona, capital de Cataluña y segunda ciudad de España, en pleno otoño de 1945. Sin embargo, tanto mi familia paterna como la materna procedían de la provincia de Girona.

Por esto, yo digo siempre que, aunque nacida en Barcelona, llevó también en mi ADN el amor por la idiosincrasia del paisaje gerundense, sea marítimo o de interior.

Begur
Peratallada
Sant Feliu de Guixols

Mis padres eran ambos maestros de escuela pública. Ellos se conocieron en Barcelona cuando, después de algunos años de práctica profesional en diferentes pueblos de Cataluña, vinieron a la Ciudad Condal para formar parte del Patronato Escolar de Barcelona. Al casarse, en 1939, establecieron su morada en el barrio del Ensanche, más concretamente en lo que ahora se llama Esquerra de l’Eixample, y en este barrio se desarrollaron mis primeras experiencias de vida, así como las de mi hermana, cinco años mayor que yo.

Pero, aunque vivíamos en el Ensanche que había diseñado años atrás el urbanista Ildefons Cerdà, la escuela primaria a la que asistí, el Grupo Escolar Milá y Fontanals, donde trabajaba mi madre, se encontraba en el Raval, barrio que ha experimentado grandes cambios desde aquella época. Del Ensanche al Raval y del Raval al Ensanche: esta fue mi excursión diaria a caballo de dos ambientes diferentes y que me generaban muchos contrastes. A pesar de que en algunos momentos me hubiera gustado ir a una escuela más cercana al domicilio, con el paso de los años he apreciado la oportunidad que tuve de conocer desde pequeña dos ambientes tan diferentes.

A los diez años empecé el Bachillerato y lo hice en el Instituto Juan Maragall, situado en la calle Provenza, entre las calles de Aribau y Enrique Granados. Allí hice muy buenas amigas y tuve unos profesores excelentes, que recuerdo con cariño.

Sentía curiosidad por todo, o por casi todo. Me encantaban las Matemáticas, el Latín, el Griego, la Historia y la Literatura.

En busca del propio sentido

Después de los seis años de Bachillerato y del Curso Preuniversitario, entré en la Facultad de Filosofía y Letras, aunque yo hubiera preferido de hacerlo en la de Derecho, pero lo desestimé ante la negativa rotunda de mi padre, que consideró en aquel momento que ésta no era una carrera para mujeres.

La Universidad, de cualquier manera, fue para mí otro descubrimiento. Conocí sobre todo mucha gente nueva, con muchas inquietudes (lingüísticas, políticas, sociales, sindicales).

La Universidad española de aquella época, de 1962 a 1967 e incluso más tarde, estaba atravesada por una especie de tsunami de rebeldía ante la situación general del país y en particular ante unas estructuras políticas, económicas, sociales y universitarias que se mostraban necesitadas de cambios, que, aunque tardaron en llegar, finalmente llegaron.

Casa-de-Sigmund-Freud-Londres/ Marga Gratacos-Paisaje y Vida

Los dos primeros cursos, comunes a todas las especialidades, no fueron fáciles para mí, ya que el sistema de enseñanza y de estudio era muy diferente al que había conocido en el Bachillerato. Superado este escollo, la especialidad que escogí fue la de Historia. Entonces la especialidad duraba tres años y durante ellos nos recorrimos la Prehistoria, la Historia Antigua, la Historia Medieval y la Historia Moderna y Contemporánea; asimismo, estudiamos Historia del Arte y Geografía, y también diversas asignaturas relacionadas con la investigación en todos estos campos.

No estaba mal como cultura general, pero yo buscaba algo más práctico, quizás por esto me había interesado anteriormente por el Derecho. Pensé en especializarme en Geografía, que entonces empezaba a tomar cuerpo en la Universidad y de la que tuve a dos profesores inolvidables. Pero cuando ya estaba trabajando en temas de Geografía en el campo editorial, se cruzó en mi vida la Psicología, que ya comenzaba a desarrollarse como profesión y como especialidad independiente dentro de Filosofía y Letras. Y en pocos años hice un cambio de rumbo y me saqué mi segundo título universitario: esta vez el de Licenciada en Filosofía y Letras, sección de Psicología.

Empecé trabajando en el campo de la Psicología escolar y de lo que entonces se llamaba Orientación profesional, y de ahí fui pasando a la Psicología clínica, primero infantil y luego infantil y de adultos.

Finalmente, la Psicología ha sido la profesión de mi vida, en la que he trabajado, con satisfacción, a lo largo de cuarenta años, y que me ha permitido, también, conocer a muy buenos compañeros y hacer excelentes amistades

En 1971 me casé y estuve casada durante unos seis años y medio, situación que se vio interrumpida por la súbita muerte de mi marido. Fue un golpe muy difícil de encajar en su momento y me costó durante los primeros años reorganizar mi vida. Sin duda, la dedicación al trabajo y al estudio continuado me ayudó mucho a ello, así como los viajes que fui realizando, que me permitieron abrir mis perspectivas y hacer nuevos conocidos y amigos.

Reinventarme

2010 marca el fin de mi vida laboral.

¿Qué hacer ahora? -me pregunté.

Playa de L´Estartit-Torroella de Montgrí-Costa Brava-Cataluña/ Marga Gratacos-Paisaje y vida
  • Lo primero que hice fue apuntarme a la Escuela de Escritura del Ateneo Barcelonés, ya que siempre me había gustado escribir y quería profundizar en esta tarea. He seguido allí diversos cursos y los he disfrutado mucho, tanto por la tarea desarrollada como por la gente que he ido conociendo.
  • También he seguido cursos en ESHAB (Escuela de Historia del Arte de Barcelona): sobre Religiones orientales, Filosofía de los siglos XIX y XX, Mito, psicología y arte, y he podido disfrutar de algunos de los viajes que la Escuela organiza; recuerdo con especial fruición uno que realizamos para conocer el Véneto (Italia) y otro en Croacia. 
  • Desde hace cuatro años canto en una coral que se llama Raspinell. Raspinell es, en catalán, el nombre de un pájaro, que en castellano se conoce como pájaro carpintero. Que una coral lleve el nombre de un pájaro me parece muy sugerente, pues se dice que los pájaros también cantan.

(Haz clic sobre el video para escuchar la música)

Nos reunimos para los ensayos en un centro cívico del Ayuntamiento de Barcelona y damos diferentes conciertos a lo largo del año, en espacios públicos de la ciudad. Encuentro que la música es una buena compañía para la vida. Siempre la he tenido cerca, sea a través de las canciones que aprendí de mi familia o bien en la escuela, de las clases de piano y de solfeo que recibí y de mi paso por una coral anterior. Siento que cantar es bueno, tanto para el cuerpo como para la mente y que cantar en una coral tiene, además, el aliciente de la sociabilidad del grupo.

También me gusta caminar y procuro hacerlo un rato cada día, aunque sea por la ciudad. Ejercitar el cuerpo para mantenerse en forma me parece algo indispensable a partir de cierta edad y lo hago en un centro donde alterno clases de gimnasia inspiradas en un pilates suave y en posturas relativamente sencillas de yoga.

Dentro de Barcelona me encanta visitar jardines y parques. Son, juntamente con el arbolado urbano, el pulmón de la ciudad, y este pulmón lo necesitamos mucho los que somos urbanitas. Por otro lado, salir de Barcelona para visitar otros lugares del territorio y hacer pequeños viajes forma parte de mis actividades de ocio. Los paseos y las excursiones me sirven asimismo para ejercitar otra de mis aficiones desde hace muchos años: hacer fotos, actualmente con el teléfono móvil.

De todas estas aficiones e intereses surgió la idea de hacer un blog, a través del cual espero poder compartir contigo muchas de mis inquietudes y anhelos.

Para poner en marcha este blog he contado con el asesoramiento y la ayuda de mi amiga Patricia Olmo, a la que debo la posibilidad de que finalmente vea la luz.

¡Sé bienvenido o bienvenida a este espacio!

paisaje

y vida

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